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martes, 29 de noviembre de 2016

Espeleología cubana, de sus aportes a la historia y la ciencia


Con más de seis décadas de experiencia, el grupo espeleológico Samá -así nombrado por su lugar de creación- de la provincia de Sancti Spíritus, ha develado hallazgos únicos para la historia y la ciencia cubanas.






Entre sus descubrimientos sobresalen la cueva más profunda de la isla, la caverna ubicada a mayor altitud, la estalagmita más grande, y la identificación de numerosos restos fósiles de especies que habitaron Cuba hace miles de años.

De sus expediciones a las alturas de Guamuhaya -ubicadas en la parte central del país- también han resultado hallazgos como el de una caverna que sirvió de armería en las guerras de independencia.

Las investigaciones de este grupo de aficionados a la ciencia también reveló en mayo de 2013 el sitio exacto donde en 1514 se estableció la cuarta villa creada por los españoles en Cuba, nombrada como del Espíritu Santo.

El estudio ubicó la fundación de Sancti Spíritus a siete kilómetros de su emplazamiento actual, en un paraje conocido como Polo Viejo.

Allí se encontraron unas tres mil evidencias arqueológicas, aborígenes o coloniales, que probaron la existencia de elementos de transculturación y confirmaron el lugar exacto del establecimiento de la localidad tras cinco años de búsqueda.

SAMÁ: SUS GÉNESIS Y DEVENIR

Según el actual director del grupo, Alejandro Romero Emperador, la idea primigenia del proyecto surgió en 1954 por iniciativa de su padre, Manuel Romero, aficionado a la espeleología desde joven.

'El nombre de Samá surgió porque cuando se constituyó el grupo una de sus primeras incursiones fue a Boca de Samá, pequeño poblado de Holguín -al oriente de Cuba'-, rememora Romero Emperador.

En aquel entonces, el proyecto se componía de unos pocos amigos y familiares originarios de esa provincia que se interesaron en la zona por su cercanía al mar y a otros sitios de interés arqueológico como el Chorro de Maíta, en el municipio Banes.

Según Romero Emperador, quien actualmente se desempeña además como el Presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba, el término Samá tiene su origen en la lengua aborigen y, según una leyenda local, así se nombraba el cacique de la zona.

'El grupo continuó su labor de buscar y guardar piezas arqueológicas hasta que después del triunfo de 1959 conocimos a través del antropólogo y profesor Manuel Rivero de la Calle, a Antonio Núñez Jiménez', dijo a Prensa Latina.

'Cuando conocimos a Núñez Jiménez, se desempeñaba como director ejecutivo del Instituto Nacional de Reforma Agraria, presidido por Fidel Castro, pero su prestigio provenía fundamentalmente de sus estudios de la Cuba subterránea'.

Este profesor, considerado el padre de la Espeleología Cubana y el Cuarto Descubridor de Cuba -antecedido por Cristóbal Colón, Alejandro de Humboldt y por Fernando Ortiz- había fundado desde 1940 la Sociedad Espeleológica de Cuba.

Autor de más de 190 textos y mil 600 artículos, Núñez Jiménez se sitúa como el mayor exponente de esas áreas de la ciencia, lo que mereció que, luego de su muerte, la Fundación de la Naturaleza y el Hombre agregara a su título el nombre de este eminente científico.

Por su vinculación con el grupo Samá, visitó varias veces, junto con sus integrantes, la zona de Guamuhaya, macizo montañoso que se extiende por las provincias de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, en el centro de Cuba, y los incorporó en la referida Sociedad.

'Núñez insistía en que esa zona apenas había sido explorada, sobre todo las alturas de los Cimarrones, donde las elevaciones son muy verticales y el agua se escurre hacia los sumideros y de ahí a sistemas de cuevas, (pues) no existe otro drenaje'.

A partir de entonces, Romero Emperador y los integrantes de Samá comenzaron a visitar anualmente la Sierra de los Cimarrones, comenzando por el Sur, cerca de la playa de Yaguanabo en el territorio de Cienfuegos.

'Próxima a esa zona descubrimos la estalagmita más grande del mundo, en la cueva Martin Infierno, en 1967, magnitud que me confirmaron en 1970.

'Continuamos estudiando la zona y cuando llegamos a Cuatro Vientos, también en Cienfuegos, encontramos las dos cavernas más profundas de Cuba, una con más de 440 metros de profundidad, nombrada Cuba-Hungría, y otra con 258 metros'.

Samá está formado actualmente por una veintena de aficionados a la espeleología, entre jóvenes y experimentados.

'Algunos de los integrantes están más preparados en arqueología y otros en arte rupestre, como yo', añadió.

Hace varios años, Samá visita el Pico de San Juan en sus expediciones a Guamuhaya, donde en tres ocasiones se reconocieron igual número de cuevas establecidas como las de mayor altura de Cuba.

'Primero fue la Furnia de los Perros, ubicada a mil 29 metros sobre el nivel del mar, pero en 2016 descubrimos una de mil 56 y este año hallamos la nombrada A6, ubicada a mil 123 metros', destaca.

En un balance general, Romero Emperador asegura que sus incursiones por Guamuhaya se realizan desde hace más de cinco décadas, mientras que visitan Los Cimarrones desde hace 16, a razón de una excursión por año.

'Este año realizamos la expedición número 16 a la Sierra de Los Cimarrones y, si sumamos bien, hemos encontrado unas 336 cuevas en 52 años de trabajo en la zona.

'Además, en todas las expediciones han aparecido restos fósiles de animales y en esta ocasión surgieron restos de almiquí, pero no de la especie que conocemos, sino de otra que no evolucionó'.

Los restos de especies animales y vegetales detectadas en Guamuhaya por Samá incluyen especies como el nexophonte, animal similar a las musarañas; el megalon, el aclaton, el neomus; y varias especies de arañas y mariposas.

Desde el punto de vista paleontológico estos hallazgos han podido demostrar hechos científicos: 'Hemos detectado más de 11 especies de arañas nuevas para le ciencia cubana, así como plantas parasitarias como curujeyes y también mariposas no conocidas', concluye el especialista.