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viernes, 10 de octubre de 2014

COMPARECENCIA EN RUEDA DE PRENSA



“Estoy sorprendido de la buena respuesta del Gobierno peruano”




Durante los días que permaneció atrapado no quisieron detallarle el gran despliegue organizado para rescatarle. “Estoy muy sorprendido”, cuenta Cecilio ya en Madrid rodeado por los compañeros que dieron forma a la operación. Le quedan meses de reposo por delante pero, cuando la vértebra rota sane, quiere volver a las cuevas.

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El espeleólogo Cecilio López-Tercero compareció ayer en rueda de prensa para explicar los detalles de su accidente en una cueva de Perú, donde ha permanecido durante casi dos semanas. Atrapado a 400 metros de profundidad, no era consciente del dispositivo que se organizó para poder rescatarlo: “Cuando salí me di cuenta de lo que había. Me tenían engañado y me decían que no era para tanto, aunque por dentro pensaba que trece días en una cueva era como para salir en la prensa”.
Había dos cosas que Cecilio sabía: que lo iban a sacar en algún momento pero que tendría que estar mucho tiempo allí metido. La cueva estaba en exploración, nadie tenía un mapa del interior, Perú no contaba con equipo de espeleosocorro y la gente que lo podía rescatar estaba en España. “Al principio pensé que desde la cueva hasta la zona urbana más cercana me bajaría en burro, porque el gobierno no iba a poner medios para sacarme de ahí”. Se refiere al peruano, quién, sin embargo, le preparaba en la superficie un helicóptero que le trasladó hasta un centro médico. “Estoy muy sorprendido de su respuesta”, expresaba Cecilio agradecido.

La administración española no ha prestado la ayuda solicitada.

El espeleólogo no tiene tan buenas palabras para la administración española porque no le ha prestado la ayuda que sus compañeros espeleosocorristas habían solicitado. Javier Lepera, ayudante en la organización del rescate en Perú, exponía la poca voluntad del gabinete de crisis del Ministerio de Asuntos Exteriores. Agustín Rodríguez, coordinador desde España, se unía a la queja y recordaba una conversación telefónica en la que no había conseguido ninguna solución ante la urgencia del socorro.

Así ocurrió el accidente

¿Cómo ocurrió el accidente? “Montamos una cuerda en una roca que parecía estable, bajé y la piedra se vino abajo. Tuve la suerte de que no me cayera encima, se quedó colgada del anclaje a medio metro de mí. Si no, no lo cuento”. Cecilio iba acompañado por un compañero que lo retiró hasta una zona seca, lo cubrió con una manta térmica y salió a la superficie para pedir ayuda y hacer acopio de material. “Solo tardó cuatro horas y media, hacer eso a 400 metros de profundidad es ir corriendo todo el rato”.
A partir de este momento, se sucedieron los datos que los espeleólogos han facilitado a los largo del rescate: el dolor agudo en la espalda, la primera revisión de un médico peruano, la llegada paulatina de los espeleosocorristas -y amigos- que viajaron en su ayuda y los días de trabajo encadenado para sacar al herido en inverosímil posición horizontal.
El parte hospitalario definitivo es una rotura de la vértebra L3 que requiere reposo y fajín durante cuatro meses y nueve hasta que pueda volver a llevar una vida activa. “La gente cree que estoy loco pero quiero seguir explorando. No lo puedo evitar, es mi pasión. Volveré a la cueva si me dejan”.

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